Cuando el amor es odio.

Se trata de un intento muy cómodo, pero sumamente peligroso, de explicar por qué muchas mujeres caen en un comportamiento de abnegación y sumisión en sus relaciones con los hombres. De hecho, las mujeres aprenden desde muy temprano ese comportamiento, y por él se las elogia y recompensa.
La paradoja reside en que los comportamientos que hacen de una mujer un ser vulnerable a los malos tratos son los mismos que le han enseñado como femeninos y dignos de amor.